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El Molinón

La solera de un campo

La historia de El Molinón es la propia de Gijón y la de su club anfitrión, el Real Sporting, que lo ha convertido en feudo de su ya largo y centenario rodar. Cuando vive ya su primer siglo de existencia mira al futuro dispuesto a afrontar su última remodelación, que promete un cambio espectacular. Como si de un hermano mayor se tratara, El Molinón vio extenderse y crecer junto a él el Parque de Isabel la Católica, el de los Hermanos Castro, la Feria Internacional de Muestras, el Palacio de Deportes, el Museo etnográfico del Pueblo de Asturias... y hasta la reconducción del mismísimo río Piles.

Estratégicamente comunicado, se levanta en la más privilegiada zona de Gijón para entremezclar como ningún otro campo de fútbol de España una ubicación urbana en medio de un contexto idílico de exuberante naturaleza. Estamos ante un vergel futbolístico. Incluso su denominación ha sobrevivido hasta nuestros días como otro guiño más a la epopeya gijonesa. Su nombre le fue dado por su cercanía a un soberbio y viejo molino sobre el que ahora se asienta el Parador Nacional.

La primera referencia de un partido en El Molinón nos sitúa en el 20 de mayo de 1908. Lo extraemos de las páginas del diario El Comercio: "El último domingo, en el campo de El Molinón jugaron un match de foot ball los equipos de las sociedades sportivas La Bella Sportiva y El Balón, saliendo vencedora la primera por un soberbio gol admirablemente hecho por el joven Samuel Díaz". Se cumple un siglo de esta breve crónica que confiera al campo gijonés el título de el más antiguo del fútbol profesional español.

A buen seguro que ya desde antes era escenario de más partidos, como lo evidencia que en este primer referente periodístico del que partimos no se hace necesario explicar dónde se asentaba, pero a falta de otra documentación que permita aseverar con rigor, para la historia del fútbol española queda este mes de mayo de 1908.

La primera puesta de largo de El Molinón fue en 1911, cuando albergó el denominado Campeonato del Norte de España. En 1917 llegó su primera gran remodelación, que llegó a ser considerada com la de su inauguración oficial. Se levantó una nueva empalizada de madera, se construyó una gran tribuna y se dispuso una puerta principal. Eran momentos de expansión para la ciudad, para el Sporting y por ende, para El Molinón, convertido ya en uno de los mejores campos de fútbol del país.

Un magnífico escenario para un gran partido, el más relevante de cuantos podían disputarse en la España de 1920: la final de Copa. Aquel partido enfrentó al Barcelona de Zamora y Samitier con el Athletic de Pichichi. Por faltar, no faltó ni la polémica arbitral.

El Molinón, recinto por excelencia de la Asturias balompédica a lo largo de su historia, tuvo también otros muchos usos diversos alternativos. Cien años dan para mucho: desde cementerio de coches, pasando por pista de aterrizaje para helicópteros, mítines políticos, recinto ferial o guardería para galgos conforman un muy largo y dispar etcétera. Aunque de su versatilidad quizás lo más relevante ha sido su carácter de gran escenario para todo tipo de actuaciones musicales. Especialmente destacados han sido los conciertos multitudinarios de las últimas décadas con actuaciones de estrellas como Tina Turner, Bon Jovi, Dire Straits, Rolling Stone, Bruce Springsteen o Paul McCartney, entre otros.