Tras las correspondientes firmas que rubricaron el acuerdo, Miguel de las Cuevas pasó por la sala de prensa de Mareo para despedirse:
A continuación, el atacante alicantino partió para Pamplona en su automóvil.
El futbolista agradeció las muestras de cariño de las que disfrutó durante estos últimos años. Tuvo especiales palabras para el presidente, para el director general, para el entrenador, para los compañeros, auxiliares, para la afición... y muy especialmente para Manolo Preciado.
También señaló que lo meditó muy mucho a lo largo de las Navidades y que consideró que lo que hacía era lo mejor. No pudo ocultar cierta emoción en sus palabras.



