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La Quiniela se reinventa esta jornada

Se produce 74 años después de su estreno, en el que estuvo el partido Atlético Aviación-Real Gijón

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15/03/2020 09:15

El coronavirus se deja notar desde todos los ángulos. Al fútbol le ha afectado de manera directa. La cancelación de la competición liguera ha llevado a su vez a suspender a la veterana Quiniela con vistas a la semana venidera, el popular juego que suma 74 años de historia. Debido a que la apuesta había salido a la venta antes de decretarse la suspensión de los partidos, la salvedad será en principio este fin de semana, que se resolverá mediante un sorteo esta noche.

La Quiniela nació el 22 de septiembre de 1946 con un boleto de siete partidos cuyo precio era de 2 pesetas. En esa primera jornada se jugaron 38.530 boletos y tuvo una recaudación de 77.060 pesetas. Además, el primer formato de las apuestas era mucho más complejo que el actual, ya que se debía pronosticar qué equipo sería el ganador y, además, el número de goles de cada uno. El Sporting estaba en aquel primer boleto. Aquella jornada jugó contra el Atlético de Aviación, que había perdido su original Athletic en beneficio del castellanizado Atlético, al igual que “de Madrid”, en beneficio de su benefactor, el Ministerio de Aviación. El encuentro se disputó en el desaparecido Metropolitano, ubicado en la cuesta que baja desde la avenida de la Reina Victoria a la Ciudad Universitaria Complutense.

Pero no sólo el cuadro madrileño se vio obligado a perder el anglicismo de su nombre por mor del régimen político imperante por entonces, en plena postguerra, también nuestro Sporting pasó a denominarse en 1941 Real Gijón, lo que incluso le llevó a cambiar el escudo. Hasta 1977 no volvió a ser Real Sporting de Gijón.  

Empate en el Metropolitano

La imagen del equipo sportinguista que ilustra esta información fue tomada precisamente en el día del partido de referencia, aquel 22 de septiembre de 1946. En la misma muestra al cuadro sportinguista con su segundo uniforme, que se intuye de color azul, si bien con las medias negras de vuelta rojiblanca, color imperante el negro en todos los equipos hasta los años cincuenta, si bien el equipo gijonés lo mantendría hasta avanzados los setenta.

En la camiseta puede verse también con claridad el nuevo escudo, con la “G” de Gijón.

La Quiniela y su estreno nos sirve de disculpa para detenernos en los protagonistas de este encuentro, correspondiente a la primera jornada de Primera División. Concluyó con empate a dos goles. Los del equipo madrileño fueron obra de Arencibia, mientras que Méndez y Pío firmaron los de los nuestros.

El Sporting formó con López; Victorero, Luis Sión; Tamayo, Ladreda, Cervigón; Herrera, Méndez, Pío, Molinucu y Cholo Dindurra.

El Atlético Aviación, que venía de comenzar la década con sendos campeonatos ligueros, puso en liza a Antonio Pérez; Riera, Cobo; Farias, Germán, Cuenca; Escudero, Arencibia, Ramón, Campos y Vázquez. Arbitró Gojenuri, del Comité Vizcaíno.

El Metropolitano, un campo histórico

La construcción de este campo fue una iniciativa de los fundadores de la Compañía Metropolitana con el ánimo de potenciar mediante el fútbol la estación más lejana por el norte de la línea única de metro que entonces había en Madrid: Cuatro Caminos. Tomaron la idea de Londres, del Stadium de Wembley. Un campo que tirara de la ciudad como estímulo para la construcción y con el metro acercándolo todo a una zona deshabitada. “A quince minutos de la Puerta del Sol”, publicitaban.

Se inauguró en 1923 con la idea de que jugaran allí todos los equipos de la ciudad. El Real Madrid lo utilizó en un principio, pero no tardó en mudarse al velódromo de la Ciudad Lineal y luego emprender la construcción de Chamartín.

La Guerra Civil destrozó el Metropolitano, dado que fue frente bélico desde el otoño del 36 hasta la primavera del 39. El Atlético tuvo que jugar primero en Chamartín y luego en Vallecas. En 1941 lo compró y reparó el Patronato de Huérfanos del Aire y en febrero de 1943 pudo regresar allí el Atlético Aviación (así llamado entre 1939 y 1946). Se hizo con su propiedad en 1950. Más adelante, gracias a su venta pudo construir el Calderón.

Tenía una tribuna con un ancho paseo que separaba la grada baja de la alta, por donde paseaban antes del partido y en el descanso los aficionados más pudientes. Se hizo aprovechando una hondonada natural, con escalones en las zonas de pie que no eran sino filas de ladrillos entre los que crecían hierbajos. Tenía gracia y tipismo, si bien era incómodo, con muchas localidades de pie y pocas de asiento. El palco presidencial ni siquiera estaba centrado.

6.800.000 euros acumulados de bote

El Sporting vivió en el campo del Metropolitano bastantes más partidos que éste que hemos rescatado del olvido a través de la Quiniela, en cuya historia puede presumir de haber entrado por la puerta grande. La correspondiente a esta jornada sin competición se sorteará a las 22 horas de hoy en el Salón de Sorteos de La Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (LAE). Se pondrán en juego los 6.800.000 euros acumulados de bote.

El sorteo sustituirá balones por pequeñas bolas de color: cien para cada uno de las 15 líneas que conforman la apuesta quinielística. Así, de acuerdo a la norma 39B del reglamento, cada partido se introducirán 100 bolas en el bombo con tantas bolas para el l, la X y el 2 como porcentaje de apuestas se hayan realizado por cada signo.

Por ejemplo, si en un partido los apostantes han jugado el 50% al 1, el 30% a la X y el 20% al 2, en el sorteo se dispondrán 50, 30 y 20 bolas con cada signo para extraer el ganador y así con las 14 líneas que conforman la apuesta. Una bola roja significará la victoria del equipo local, una bola azul el empate y una bola amarilla la victoria del visitante. Del mismo modo, en el Pleno al 15 las bolas se repartirán en proporción para cada uno de los resultados 0-1-2-M (en este caso con bolas de color blanco, rojo, amarillo y verde).

Del 1X2 a los primeros millonarios

Nada que ver con el sistema que conocemos del 1 X 2, que nació en 1948, junto a los 14 partidos en el boleto entre los que se comenzó a incluir a los de Segunda División. Entonces comenzó a pronosticarse sólo si gana el equipo local (1), si empatan el partido (X) o si gana el equipo visitante (2).

No fue hasta 1952 cuando se repartió el primer premio de más de un millón de pesetas. El afortunado fue Saturnino García Pereda, un carnicero de Santander que cobró 1.143.493,70 pesetas.

Entre las anécdotas de los ganadores en la historia de la Quiniela también se encuentra Gabino Moral Sanz, un joven agricultor vallisoletano. En 1968 ganó 30.207.774 pesetas, el premio más cuantioso de la Quiniela. Lo curioso es que resultó ser el único acertante de los 14 partidos tras haber rellenado las dos columnas valiéndose de un dado.

Con el tiempo la Quiniela ha ido renovándose. Por ejemplo, en 1988 se añadió un partido más al boleto, el Pleno al Quince. A día de hoy sigue existiendo, se trata de un premio especial, originalmente bautizado como “El Quinielón”, para los boletos con catorce aciertos que además acierten el partido quince. Este fue suprimido durante las temporadas 2003/04 y 2004/05 pero volvió en la del 2005/06 para quedarse. Mientras que en 1990 fue cuando nació el sistema de validación por soporte magnético, para validar sin límite cualquier número de apuestas, presentándolas en un soporte informático. En esta década también apareció el boleto de Reducidas y el boleto de Sistema Condicionado.

El precio de la Quiniela también se vio adaptado a la llegada del euro, que pasó a costar 75 céntimos la apuesta. Actualmente, la apuesta se hace sobre 15 partidos, normalmente 10 son de Primera División y 5 de Segunda. Sin embargo, las semanas en las que existen compromisos internacionales de selecciones, se incluyen en el boleto 4 partidos internacionales y los once de la jornada de Segunda División.